La Universidad de Sevilla, a través de la Dirección General de Cultura y Patrimonio, y la Hermandad de los Estudiantes han dado por concluidos los trabajos de restauración de la imagen del Cristo de la Buena Muerte. La actuación ha sido realizada por el restaurador Pedro Manzano a partir de los estudios cientÃficos y técnicos realizados desde 2016.
Los trabajos de restauración se han prolongado desde el 10 de septiembre de 2018 hasta el 10 de enero de 2019. La información obtenida mediante la tomografÃa axial computarizada y la radiografÃa digital ha permitido identificar aquellas zonas que presentaban deficiencias de unión entre los planos de ensamblaje de las maderas. Estas imperfecciones, que se manifestaban al exterior como fisuras o bien como separación de piezas, se han localizado principalmente entre los pliegues del paño de pureza. Para su consolidación, durante los trabajos de restauración se han insertado unas finas láminas de madera que se han fijado con acetato de polivinilo.
El análisis de la talla también ha permitido observar que la tensión que soportaba el brazo izquierdo del Cristo era superior a la de las demás extremidades debido a un problema en el apoyo de la mano sobre el patÃbulo. Esto habÃa generado algunas fisuras en la policromÃa. Para conseguir un apoyo firme de los dorsos de las manos sobre la cruz se han insertado dos piezas de madera en las zonas de contacto. Posteriormente, se han tallado en forma de nudos e integrado cromáticamente con la cruz. De ese modo, los puntos de contacto de la imagen con la cruz se han mejorado sustancialmente, consiguiendo equilibrar el conjunto.
También se ha practicado a la talla una limpieza de carácter menor, que se ha restringido a la suciedad depositada en superficie desde la última restauración, que tuvo lugar en 1995. Se ha utilizado un disolvente suave aplicado en hisopos de algodón, que permite retirar las sustancias que se han ido depositando sobre la superficie de la policromÃa con el paso de los años, manteniendo las reintegraciones cromáticas realizadas por los técnicos del ICROA.
La fase final de la intervención ha consistido en la consolidación de los estratos policromos que se encontraban desunidos del soporte, la reposición del estrato de preparación en aquellas zonas en las que se habÃa desprendido y la reintegración cromática de las perdidas.
Entre las medidas de conservación preventiva planteadas para una mejor conservación de la imagen en el tiempo, destaca el control y seguimiento que con carácter anual se va a realizar del estado de conservación de la misma, mediante visitas concertadas en los momentos más crÃticos por los que atraviesa la imagen en su actividad cultual.
El proyecto de conservación de la imagen del Cristo de la Buena Muerte se inicia en diciembre de 2016 con un examen organoléptico in situ y la posterior ampliación de estudios mediante imágenes médicas. La información obtenida dio lugar a un Informe Diagnóstico del Estado de Conservación, emitido en junio de 2017, en el cual se concluÃa que la imagen presentaba una serie de alteraciones a nivel de soporte y de policromÃa que era necesario atender, si bien ninguna de ellas se podÃa catalogar de grave. Dicho informe incluÃa una Propuesta de Tratamiento con una temporalidad de cuatro meses.
Entre los estudios previos realizados a la policromÃa destaca el análisis quÃmico de la misma. Con él se pretendÃa conocer los materiales presentes, tanto los originales como los pertenecientes a los recubrimientos o repintes posteriores, asà como su disposición en capas.
El resultado ha permitido identificar los componentes del estrato de preparación, que está formado por un yeso fino, impurificado de manera natural con arcillas y con cloruro de sodio y blanco de plomo añadidos a concentraciones muy bajas. Sobre la preparación aparecen capas de color al óleo, en el caso de la carnación, y al temple, en el paño de pureza. En la muestra de carnación predomina el aceite de linaza. En la muestra de paño de pureza aparece una mezcla de cola animal (de la preparación) y huevo (de la capa pictórica original).
También se identifican en el paño de pureza tres repolicromÃas, todas ellas ricas en blanco de plomo y al óleo. En la superior aparece sulfato de bario, lo que indica que se realizó a partir del siglo XVIII. La caracterÃstica principal de la policromÃa original en ambos casos es la fina molienda de los pigmentos. En la superficie se ha identificado un barniz de tipo acrÃlico.