La presa de la Garganta del Ciervo es uno de los escasos ejemplos que aún se conservan en la penÃnsula ibérica de presas de embalse andalusÃes. Además, su sistema constructivo se aleja por completo de la tradición constructiva hispanorromana de este tipo de estructuras hidráulicas y se relaciona más con la forma de construir las presas orientales
Un equipo liderado por la Universidad de Sevilla y coordinado por el profesor Santiago Quesada ha cartografiado, caracterizado y datado cientÃficamente esta infraestructura hidráulica medieval musulmana. Los hallazgos obtenidos han permitido conocer para qué servÃa esta presa, cómo era el sistema de derivación y almacenamiento de agua, calcular la capacidad del embalse, la superficie de las tierras irrigadas o las causas del colapso del dique. Un conocimiento imprescindible para comprender qué significó esta obra y cómo eran los paisajes asociados a estas láminas de agua artificiales de al-Andalus.
El conocido poeta y ajedrecista andalusà Abenamar o Ibn ‘Ammar, amante y ministro de al-Mu’tamid, tuvo una agitada e intensa vida que pasó conspirando e intrigando por varias taifas de al-Andalus. Desde una de ellas, le escribió una elegÃa al rey poeta de Sevilla en la que le solicitaba perdón por sus múltiples traiciones y felonÃas. En la poesÃa recuerda, con nostalgia, las noches que pasaban ambos durante su juventud en un embalse, junto a una presa o azud en Silves. Tras un largo periplo por diferentes territorios, Abenamar fue engañado y capturado, en torno al año 1084, en la ciudad de Segura (Jaén). Desde allà es trasladado a Córdoba, donde fue adquirido en una subasta por al-Mu’tamid. Tras ser perdonado por éste, cometió una nueva deslealtad, lo que provocó que el emir lo acabara matando con sus propias manos.
En Silves no quedan huellas de la obra hidráulica que menciona Abenamar en su poesÃa, por lo que no es posible saber cómo era el lugar acuático evocado en el poema. Sin embargo, en el territorio de Segura, en el actual Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas al noreste de la provincia de Jaén, todavÃa quedan vestigios de una presa andalusà que transformó un terreno rural en una albuhera o pequeño mar. Esta barrera fluvial taponó el cauce del rÃo Trujala a su entrada en un desfiladero que las fuentes árabes llaman el estrecho o la garganta del ciervo. Esta antigua construcción es una importante fuente de información primaria, útil para conocer cómo funcionaban las presas de contención andalusÃes destinadas a almacenar recursos hÃdricos. Sin embargo, hasta el momento no habÃa sido objeto de estudio estructural, de análisis paramentales o de levantamientos rigurosos y detallados.
Las labores de toma de datos, análisis de fuentes y ensayos de laboratorio, tanto en el embalse de la Albuhera como en la presa de la Garganta del Ciervo, se iniciaron en el verano de 2020 y han finalizado en 2023. Actividades que han sido la última etapa del #ProyectoSegura, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación dentro del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación. Un trabajo que recoge, Ãntegramente, la exhaustiva investigación arquitectónica que, de manera ininterrumpida, ha realizado este equipo desde el año 2003 sobre el sistema de infraestructuras, torres y castillos rurales existente en la Sierra de Segura.
Se ha utilizado para ello un método basado en medios como los drones y técnicas digitales como la georreferenciación SIGs, nubes de puntos y levantamientos topográficos o fotogramétricos. El innovador empleo de estas herramientas y tecnologÃas significa una transformación total en la adquisición de fuentes de conocimiento del numeroso patrimonio rural disperso que aún se conserva en AndalucÃa. Sobre todo, cuando no hay posibilidades o viabilidad económica para realizar excavaciones arqueológicas.
La arquitectura de la presa es descrita por vez primera a mediados del siglo XII por al-ZuhrÄ« en su Libro de la GeografÃa, lo que confirma la importancia que tuvo esta obra en su época. El texto describe el paisaje que surgió de la transformación de un campo en un mar y menciona que la barrera fue mandada levantar por Ibn HamuÅ¡k, un andalusà que gobernó Segura entre los años 1147 y 1169 y que frenó, durante casi 25 años, junto con su yerno Ibn Mardanīš, emir de la taifa de Murcia, la expansión almohade hacia el levante peninsular. Debido a esa descripción medieval, esta estructura hidráulica ha sido objeto de interés por la historiografÃa arabista contemporánea. Los datos obtenidos en esta investigación dan respuesta a muchos de los interrogantes que hasta el momento se planteaba esta disciplina.
Los análisis de Carbono-14 han permitido confirmar que los datos cronológicos aportados por las fuentes árabes son correctos, ya que el intervalo de fechas obtenido coincide sustancialmente con el periodo en el que los andalusÃes citados controlaron ese territorio. Estos resultados, cruzados con los obtenidos en el estudio de los materiales, técnicas constructivas y la estratigrafÃa, confirman que la presa fue levantada durante el periodo de las segundas taifas de al-Andalus (1144-1172), que surgieron tras la crisis del poder central almorávide y la consolidación de los almohades.
Esta barrera de contención fluvial fue construida en fábrica de calicanto, encofrada exteriormente con tableros de madera o tapiales. Sus caras externas todavÃa conservan abundantes restos del revoco calicostrado original y son visibles los mechinales para el alojamiento de las agujas de madera. Este sistema constructivo se aleja por completo de la tradición constructiva hispanorromana de este tipo de estructuras hidráulicas e indica que la tecnologÃa empleada se relaciona más con la forma de construir las presas orientales. El propio al-ZuhrÄ« indica en su descripción, que el modelo del dique de la Garganta del Ciervo fue la gran presa de Mà rib, una emblemática infraestructura de la antigüedad, construida en el antiguo reino de Saba –actual Yemen– cuyo colapso ocurrido en el año 575 d.C. viene incluso referido en el Corán.
La presa andalusà tuvo una longitud de coronación de unos 40 metros, una altura de 14 metros y una anchura de 11 metros. Como ocurrÃa en el dique de Mà rib, la presa de Segura también tenÃa aliviaderos o desagües a ambos lados de su coronación. La lámina de agua del embalse tendrÃa una superficie aproximada de 6 hectáreas y un perÃmetro o costa que rondarÃa los 2 kilómetros. El volumen estimado del vaso de agua tenÃa una capacidad media de 0,18 hectómetros cúbicos, que servirÃan para suministrar agua a una superficie de tierra de unas 145 hectáreas. Ese volumen de agua habrÃa sido suficiente, hoy en dÃa, para abastecer a una población de 2700 habitantes durante un año. Sin embargo, el embalse de la Albuhera no sirvió para suministrar agua a ninguna población, sino para irrigar un campo rural. Como la presa yemenÃ, la presa andalusà tenÃa una doble finalidad: por un lado, embalsar las aguas del rÃo Trujala en una hondonada natural del terreno y, por otro, derivarlas hacia terrenos con uso agrÃcola o ganadero.
Según Santiago Quesada, el sentido de la presa y el embalse habrÃa sido construir un almacenamiento de agua para irrigar terrenos vinculados a una explotación agropecuaria del siglo XII, dedicada a ganaderÃa, prados irrigados o cultivos de secano. Una infraestructura hidráulica que habrÃa formado parte de un proceso de colonización agrÃcola musulmán basado en un modelo especÃfico de fincas privadas, caracterizadas por albergar una reserva hÃdrica de notables dimensiones. El pequeño mar o albuhera habrÃa servido para regar los terrenos de una posible almunia existente en el paraje de Amurjo o Hamusgo, cuyo propietario pudo haber sido Ibn HamuÅ¡k.
El trabajo desarrollado sobre el conjunto hidráulico de la presa de Garganta del Ciervo y del embalse de la Albuhera contribuye a dar claves fundamentales para el conocimiento de estas infraestructuras andalusÃes y revela datos muy valiosos que arrojan luz sobre su funcionamiento. Los resultados obtenidos aportan información muy relevante sobre cómo fueron las formas de suministro hÃdrico en el ámbito rural de al-Andalus y dan una insospechada visión de un paisaje irrigado durante el siglo XII.
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El embalse andalusà de la Albuhera (al-buḥayra), la presa de Garganta del Ciervo (ḥalq al-ayyil) y el rafal de Amurjo (Hamušk). Una contribución a los paisajes irrigados del s. XII en al-Andalus.
Revista Al-Qaná¹ara XLIV 2, julio-diciembre 2023, e17. ISSN-L 0211-3589. DOI: 10.3989/alqantara.2023.017
Libro:
Torres, castillos e infraestructuras andalusÃes en la Sierra de Segura. Caracterización territorial, espacial, métrica y constructiva. Resultados del #ProyectoSegura
Santiago Quesada-GarcÃa. Sevilla: HAC University Books. ISBN: 978-84-120786-4-0