Con motivo del 40 aniversario de la autonomÃa, el Grupo de Investigación HUM-134 "El español hablado en AndalucÃa" ha elaborado un manifiesto sobre las hablas andaluzas.
El manifiesto elaborado sobre el habla andaluza es el siguiente:
El 28 de febrero y la identidad lingüÃstica andaluza
La AndalucÃa actual muy poco tiene que ver con la de mediados del siglo pasado, cuando se gestó la obra fundacional de la dialectologÃa andaluza: el Atlas LingüÃstico y Etnográfico de AndalucÃa (ALEA).
No obstante, este cambio de tendencia no es para echar las campanas al vuelo, de ahà que cuando se cumple el 40º Aniversario de la AutonomÃa Andaluza, sea un buen momento para alertar sobre lo persistente de ciertas creencias e ideas preconcebidas, tanto en la propia AndalucÃa como fuera de la región, ya que dificultan la comprensión social de la variación lingüÃstica de los andaluces e impiden el cabal (re)conocimiento de esa realidad tan compleja a la que llamamos las hablas andaluzas.
Por esta razón, los miembros del grupo de investigación El español hablado en AndalucÃa (HUM-134), de la Universidad de Sevilla, tras culminar durante 25 años varios Proyectos de Investigación (actualmente trabaja en La construcción histórica y proyección social de la imagen del habla andaluza) y haber dado a la luz publicaciones como El español hablado en AndalucÃa (1998), La identidad lingüÃstica de AndalucÃa (2009), Conciencia y valoración del habla andaluza (2013), quiere dejar constancia de algunos hechos que no por conocidos deben dejar de expresarse claramente:
Los andaluces hablan con sus propias formas lingüÃsticas y escriben con la misma escritura con que escriben los cientos de millones de hispanohablantes
Lo más distintivo y evidente de los andaluces se encuentra en la prosodia y en la pronunciación. La gramática no presenta apenas diferencias y el vocabulario de uso más frecuente es de carácter global y panhispánico.
La competencia idiomática y comunicativa pertenece a cada uno de los individuos, entre los que hay notables divergencias (sean o no andaluces). Por tanto, no es extensiva ni a las lenguas ni a los geolectos de una lengua.
El grado de instrucción alcanzado por cada individuo (y no vinculado necesariamente al nivel de enseñanza) repercute gradualmente tanto en el caudal de expresiones que este posee como en su posibilidad de elección dentro de una extensa y variada gama de construcciones y modelos discursivos que son requeridos para construir mensajes precisos, apropiados y eficaces en cada situación de comunicación.
Es un hecho constatable que cualquier iniciativa o campaña encaminada a implementar la normalización o estandarización de un uso idiomático solo podrá influir en el comportamiento colectivo de los ciudadanos cuando estos comprueben las ventajas que esos cambios les aportan en los intercambios verbales y en sus objetivos comunicativos. Solo si hay valoración colectiva de cualquier novedad o modificación en la conducta idiomática se podrá adoptar libremente.
Los andaluces, al igual que los hablantes de cualquier variedad lingüÃstica, mantienen lazos afectivos con sus formas de lengua materna, pero no hay ninguna razón objetiva para que sientan más orgullo de su variedad que otros hispanohablantes. Tampoco la hay para que se experimente ante ella desapego o minusvaloración.
Universidad de Sevilla: Grupo de Investigación El Española Hablado en AndalucÃa (HUM-134)