Las baterÃas de iones de litio han revolucionado la tecnologÃa de dispositivos portátiles, y su uso está hoy en dÃa generalizado en teléfonos móviles y ordenadores portátiles
Investigadores de lay de la Universidad de Sevilla han publicado un reciente estudio en la revista en el que definen nuevas estrategias para la fabricación de una generación de baterÃas de iones de litio más eficientes y seguras. Pretenden asà superar algunas de las limitaciones que estos dispositivos plantean actualmente: su capacidad de almacenamiento y la contaminación derivada de algunos de los elementos usados para construirlos.
Para ello han estudiado dos tipos de cátodos muy semejantes en su composición, pero que presentan comportamientos totalmente distintos: uno de ellos sufre la conocida pérdida de densidad de energÃa en el primer ciclo, y el otro no. “Esta diferencia de comportamiento se debe a la formación en uno de ellos de una superestructura nueva, es decir, a un ordenamiento muy particular de los átomos metálicosâ€�, explica , investigador de la Escuela Técnica Superior de IngenierÃa de la Universidad de Sevilla. Se ha demostrado que esta caracterÃstica previene la reestructuración durante el primer ciclo de carga y descarga. “Este resultado nos permitirÃa superar uno de los principales cuellos de botella que hasta ahora ha encontrado el desarrollo de este tipo de tecnologÃaâ€�, explica el investigador.
Las baterÃas de ion de litio han revolucionado la tecnologÃa de dispositivos portátiles, y su uso está hoy en dÃa generalizado en teléfonos móviles, ordenadores portátiles, etc. En reconocimiento a ello, los creadores de este tipo de baterÃas han recibido el . Sin embargo, existen aún determinados problemas que es necesario resolver.
En primer lugar, “las baterÃas de iones de litio convencionales no son capaces de almacenar energÃa suficiente para que su uso se extienda a mayor escala en coches eléctricos. Además, la mayorÃa emplea en sus cátodos metales que son tóxicos, contaminantes y que llevan asociados importantes problemas de seguridad. Por todo ello, entre la comunidad cientÃfica existe un interés creciente por desarrollar nuevos materiales que solventen estos problemasâ€�, explica el investigador de la Universidad de Sevilla.