Pretende revolucionar los métodos convencionales ya que multiplicarÃa por mil la producción de unas microfibras que tienen multitud de usos
Profesores del Departamento de IngenierÃa Aeroespacial y Mecánica de Fluidos de la de la Universidad de Sevilla consiguen un método para producción masiva de microfibras -fibras muy delgadas-, que tienen numerosas aplicaciones, por ejemplo, sirven para fabricar mascarillas y EPIs, regenerar tejidos, para sistemas de generación y almacenamiento de energÃa o para los llamados “tejidos inteligentesâ€�. El descubrimiento pretende revolucionar los métodos convencionales, pues la tecnologÃa que usa es más eficiente y multiplicarÃa por mil la producción.
La relevancia de este trabajo, publicado por la , radica en la producción masiva y de forma industrial de nanofibras, hechas de un polÃmero llamado alcohol polivinÃlico (PVA). Estas microfibras tienen un diámetro menor que 1 micra, es decir, pueden llegar a ser tan delgadas como el coronavirus, pues es cien veces más delgado que un cabello humano (100 micras) u ocho veces menor que un glóbulo rojo (8 micras).
El estudio tenÃa como objetivo desarrollar una tecnologÃa sencilla pero robusta para producir micro y nanofibras usando inyectores neumáticos que utilizan un proceso de pulverización del lÃquido, similar al que generan los aspersores de las terrazas.
Los profesores Luis Modesto López y Alfonso Gañán Calvo, junto al estudiante Jesús Olmedo Pradas, presentan el artÃculo sobre esta nueva tecnologÃa. Modesto López explica que “la investigación comenzó con ensayos de pulverizado en los que se buscaba la producción de microgotas. Sin embargo, en lugar de eso, obtuvimos estructuras alargadas a las que llamamos ligamentos. Nos dimos cuenta de que los ligamentos se formaban al utilizar lÃquidos altamente viscosos y con cierta viscoelasticidad. Recurrimos a una fuente de calor, pulverizamos y el calor permitió el rápido secado de los ligamentos, lo que resultó en la formación de microfibras en cuestión de segundosâ€�.
Los expertos aseguran que esta tecnologÃa es energéticamente más eficiente que los métodos actuales, pues no depende de una fuente de energÃa externa para fragmentar el lÃquido, sino que “aprovecha la energÃa mecánica contenida en la corriente de aire para generar nueva superficie, es decir, una multiplicidad de ligamentos más finosâ€�.
Este proyecto abre una nueva lÃnea de investigación relacionada con la fabricación de fibras compuestas que constan de dos o más materiales poliméricos. El estudio ha sido financiado con fondos de los programas del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI 2020) y los fondos europeos FEDER.