Un equipo del IBiS desvela aspectos relevantes en el desarrollo de la conocida como respuesta inflamatoria inmunitaria periférica y apunta a la importancia de las variantes genéticas en desarrollo de la enfermedad
Investigadores del han demostrado la existencia de una importante relación entre la respuesta inflamatoria, la enfermedad de Parkinson y sus caracterÃsticas genéticas. La respuesta inmune inflamatoria periférica es diferente según la presencia de variantes en genes asociados a la enfermedad, lo que implica que existen distintos mecanismos fisiopatológicos y, por tanto, diferentes vÃas potenciales de tratamiento y actuación ante la enfermedad. Para los investigadores, los resultados resaltan la necesidad de subclasificar a los pacientes en las investigaciones en función de sus caracterÃsticas genéticas.
El origen de la enfermedad de Parkinson está en la neurodegeneración, es decir, en el deterioro del sistema nervioso de forma crónica y progresiva. El párkinson, sin embargo, tiene diversas variantes que hacen de esta enfermedad, en realidad, muchas. Los sÃntomas motores clásicos de se deben a la degeneración de las neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra del mesencéfalo. Sin embargo, la combinación de los mecanismos culpables de la muerte neuronal probablemente sea variable y diferente en cada paciente con la enfermedad. Por lo que considerar a la enfermedad de Parkinson como una única entidad quizás sea una limitación para avanzar en nuestro conocimiento de la enfermedad.
“La de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente en la actualidad, después del alzhéimer, y pertenece a los llamados Trastornos del Movimiento. Esta enfermedad tiene un gran impacto personal y socioeconómico a nivel mundial, lo que hace necesario perseverar en el estudio de sus causas con el fin de identificar tratamientos modificadores de enfermedad. Es bien conocido que las caracterÃsticas clÃnicas y su evolución es muy variable entre los pacientesâ€�, explica Laura Muñoz Delgado, especialista de la Unidad de Trastornos del Movimiento del IBiS, “lo cual probablemente también nos esté traduciendo distintos mecanismos causales subyacentesâ€�.
La probable existencia de varias enfermedades en función de los mecanismos que conllevan la muerte neuronal, tal y como indica la especialista, puede llevar a necesidades y abordajes completamente diferentes a la hora de enfrentarse a la enfermedad. “En esta lÃnea, la identificación de genes asociados supone una oportunidad excelente para investigar los mecanismos celulares en los que están implicadosâ€�, continúa. “Dos genes bien establecidos asociados en su relación con el párkinson son el gen LRRK2, la causa más frecuente de enfermedad de Parkinson familiar, y el gen GBA, que es el mayor factor de riesgo genético de padecerlaâ€�.
Actualmente, las causas no son del todo conocidas, pero la evidencia apunta a que la ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô, tanto a nivel central como en sangre periférica, es una pieza clave en el inicio y progresión de la neurodegeneración. El grupo de investigación liderado por Pablo Mir demostró previamente la existencia de una ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô periférica y una desregulación inmunitaria en los pacientes con enfermedad de Parkinson. Los investigadores describieron previamente que la ratio neutrófilo-linfocito se encuentra más elevada en pacientes con enfermedad de Parkinson en comparación con individuos sanos. Esta ratio es un biomarcador bien establecido de la presencia de ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô en el organismo. Según detalla la doctora Muñoz Delgado, la elevación de la ratio refleja una mayor ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô sistémica y una desregulación entre dos tipos de células de nuestro sistema inmunitario, los neutrófilos y los linfocitos. En otras palabras, el número de neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco, se encuentra en una proporción anormal con respecto a los linfocitos, otro tipo de célula inmunitaria esencial. En el estudio actual, el grupo ha comprobado que ésta, y la respuesta inflamatoria asociada, está directamente relacionada con las caracterÃsticas genéticas de los pacientes.
En el estudio se observa que los pacientes con enfermedad de Parkinson esporádica, sin variantes genéticas identificadas, y aquellos con mutaciones en el gen GBA tienen una mayor ratio neutrófilo-linfocito y un menor número de linfocitos en sangre periférica. Esto, en palabras de la doctora, apoya la presencia de una mayor ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô periférica en estos pacientes.
“Esta ratio es un marcador bien establecido de ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô, que refleja la desregulación entre dos poblaciones celulares: los neutrófilos representan la ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô crónica, mientras que los linfocitos muestran la vÃa reguladora. La disminución del número de linfocitos en sangre en los pacientes con enfermedad de Parkinson es un hallazgo constante en muchos trabajos publicados y se sugiere que podrÃa ser debido a una desregulación en sus subpoblaciones [el número de células de este tipo concreto] con un aumento de los linfocitos proinflamatorios y una disminución de los antiinflamatoriosâ€� explica.
“Por otro ladoâ€�, apunta la especialista, “cabe destacar que pacientes portadores de variantes severas en el gen GBA suelen tener un curso más agresivo en términos de demencia. Curiosamente, el desarrollo de la demencia en la enfermedad de Parkinson también se ha relacionado con una mayor ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô periféricaâ€�. Dicha relación enfatiza la importancia que tiene la respuesta inflamatoria en algunas de las manifestaciones más agresivas del párkinson, lo que podrÃa poner el punto de mira sobre nuevas vÃas de estudio de la patologÃa.
El hallazgo más relevante, sin embargo, es que los pacientes con mutaciones en el gen LRRK2 no mostraron diferencias ni en la ratio neutrófilo-linfocito ni en el recuento de linfocitos en comparación con individuos sanos. “Esto puede indicar que los mecanismos patogénicos inflamatorios podrÃan ser diferentes en estos pacientesâ€�, aclara Muñoz Delgado. “Este resultado va muy en lÃnea con otras publicaciones recientes que sugieren que la ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¾²¹³¦¾±Ã³²Ô asociada a mutaciones en el gen LRRK2 estarÃa asociada a mediadores inflamatorios circulantes en lugar de a una desregulación de los linfocitosâ€�, lo que supone un mecanismo fisiopatológico distinto y, por tanto, sugiere otras vÃas de investigación.
“Creemosâ€�, recalca la investigadora, “a la luz de los resultados del estudio, que existe una necesidad de subclasificar a los pacientes en las investigaciones en función de sus caracterÃsticas genéticas, dado que implican distintas vÃas celulares que podrÃan facilitar la comprensión de la fisiopatologÃa de la enfermedad y aplicar la medicina personalizada.
El Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) trabaja para potenciar la investigación biomédica desde un punto de vista multidisciplinar, basado en la investigación fundamental al nivel molecular o celular, con el objetivo de la transferencia inmediata de los conocimientos a la realidad clÃnica, potenciando al mismo tiempo la investigación de calidad clÃnica y epidemiológica. La Unidad de Trastornos del Movimiento, del Servicio de NeurologÃa y NeurofisiologÃa, trabaja actualmente en proyectos que estudian los mecanismos subyacentes a la respuesta inflamatoria periférica, asà como su relación con las caracterÃsticas clÃnicas, genéticas y de neuroimagen en la enfermedad de Parkinson.
Los proyectos de investigación desarrollados dentro del grupo de Pablo Mir permitirán conocer mejor las causas implicadas en la patologÃa, buscando potenciales implicaciones en el desarrollo de futuras dianas terapéuticas individualizadas. Aunque es un camino complejo, y un reto cientÃfico de gran calado, investigaciones como la reseñada ayudan a esclarecer la dirección correcta hacia la que tienen que dirigirse los esfuerzos investigadores, asentando las bases de futuras nuevas posibilidades de tratamiento para la enfermedad. busca de nuevas dianas terapéuticas.
Referencia del artÃculo
(nature.com)