Un grupo de investigación del IBIS ha mostrado la presencia en el cuerpo carotÃdeo humano, órgano sensor del oxÃgeno de la sangre, de la proteÃna (ECA2) mediante la que el SARS-CoV-2 infecta las células.
Una de las caracterÃsticas fisiopatológicas de la COVID-19 que más ha desconcertado a la comunidad cientÃfica y médica es la conocida como 'hipoxemia silenciosa' o 'hipoxia feliz'. Los enfermos que presentan este fenómeno, cuyas causas aún son desconocidas, tienen neumonÃa severa con disminución pronunciada de los niveles de oxÃgeno en sangre arterial (lo que se conoce como hipoxemia). Sin embargo, no refieren disnea (sensación subjetiva de falta de aire) ni tienen un incremento de la frecuencia respiratoria, que son sÃntomas caracterÃsticos de personas con hipoxemia debida a neumonÃa o a cualquier otra causa.
Los enfermos con 'hipoxemia silenciosa' se suelen descompensar rápidamente, alcanzando estados crÃticos que pueden producir la muerte. Normalmente, los individuos (sanos o enfermos) que tienen hipoxemia muestran sensación de falta de aire e incremento en la frecuencia respiratoria para de ese modo aumentar la captación de oxÃgeno por el organismo. Este mecanismo reflejo depende de los cuerpos carotideos, pequeños órganos localizados a ambos lados del cuello junto a la arteria carótida, que detectan la bajada de oxÃgeno en la sangre y envÃan señales al cerebro para estimular el centro respiratorio.
Un grupo de investigadores del Instituto de Biomedicina de Sevilla – IBiS/Hospitales Universitarios Virgen del RocÃo y Macarena/CSIC/Universidad de Sevilla, liderados por los doctores Javier Villadiego, Juan José Toledo-Aral y José López-Barneo, especialistas en el estudio fisiopatológico del cuerpo carotÃdeo, ha propuesto en la revista que la infección de este órgano por el coronavirus (SARS-CoV-2) podrÃa ser la causa de la 'hipoxemia silenciosa' en la enfermedad COVID-19. Esta hipótesis, que por su novedad y posible trascendencia terapéutica ha atraÃdo el interés de la comunidad cientÃfica, se fundamenta en experimentos que muestran la alta presencia de la enzima ECA2, proteÃna por la que el coronavirus infecta las células humanas, en el cuerpo carotÃdeo. En los enfermos de COVID19 el coronavirus circula por la sangre; por ello los investigadores proponen que la infección del cuerpo carotÃdeo humano por el SARS-CoV-2 en las etapas tempranas de la enfermedad podrÃa alterar su capacidad para detectar los niveles de oxÃgeno sanguÃneo, dando lugar a una incapacidad para “darse cuentaâ€� de la bajada de oxÃgeno en las arterias. De confirmarse esta hipótesis, que actualmente está siendo comprobada en nuevos modelos experimentales, estarÃa justificado el uso de activadores del cuerpo carotÃdeo independientes del mecanismo sensor de oxÃgeno como estimulantes respiratorios en pacientes de COVID-19.
Javier Villadiego, Reposo RamÃrez-Lorca, Fernando Cala, José L Labandeira-GarcÃa, Mariano Esteban, Juan J Toledo-Aral, José López-Barneo. Function, Volume 2, Issue 1, 2021, zqaa032, Published: 23 November 2020
DOI: 10.1093/function/zqaa032