La actividad fÃsica regular se consolida como un hábito clave para prevenir enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida.
Coincidiendo con el DÃa Mundial del Corazón, que se celebra el 29 de septiembre, la Red Española de Universidades Promotoras de la Salud recuerda la importancia de la práctica regular de actividad fÃsica como hábito fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida.
Las enfermedades cardiovasculares provocan cada año cerca de 20 millones de defunciones en el mundo, la mayorÃa vinculadas al infarto agudo de miocardio y al ictus. La evidencia cientÃfica demuestra que mantenerse activo fortalece el músculo cardÃaco, mejora la circulación, controla la presión arterial y reduce los niveles de colesterol y glucosa. Asimismo, disminuye el estrés, favorece el descanso y ayuda a prevenir la diabetes de tipo 2, la obesidad y ciertos tipos de cáncer.
La Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada tres adultos no alcanza el nivel de ejercicio recomendado. Para revertir el sedentarismo, el organismo aconseja realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, o entre 75 y 150 de actividad vigorosa, combinados con ejercicios de fuerza dos dÃas a la semana. Acciones cotidianas como caminar a paso ligero, usar las escaleras o desplazarse en bicicleta contribuyen a proteger la salud cardiovascular.
