Investigaciones recientes sugieren que, ante las agresiones fÃsicas y psicológicas continuadas propias de la violencia de género, el cerebro experimenta daños neuronales detectables. En concreto, varios estudios con técnicas de neuroimagen han mostrado que el maltrato daña una de las estructuras más relevantes en la conectividad cerebral: la materia blanca.
Asà lo manifiesta la profesora titular de FisiologÃa de la Universidad de Sevilla Susana P. Gaytan en un artÃculo publicado en titulado ‘Asà cambia el cerebro de las vÃctimas de la violencia de género’.
En este trabajo la profesora Gaytan indica que también se ha comprobado que los cerebros de las mujeres vÃctimas de malos tratos son menos voluminosos. Además, la exposición a la violencia hace que se reduzca la profundidad de los pliegues y surcos del cerebro humano, que al aumentar su área total permiten la presencia de un mayor número de neuronas.
Algunas mujeres que sufren violencia de género en el marco familiar muestran daños en áreas corticales concretas relacionadas con el cerebro social. Lo mismo ocurre con las estructuras relacionadas con el procesamiento de la información: según una investigación de 2016, las mujeres que sufren violencia de género sufren lesiones que afectan al comportamiento y la toma de decisiones como la amÃgdala, la corteza prefrontal, el hipotálamo y el hipocampo. Y eso puede mermar su capacidad de planificar, organizar, resolver problemas, tomar decisiones, mantener la atención y adaptarse al entorno.
Estas conclusiones han sido extraÃdas de estudios especializados provenientes de , , y
Según el la violencia de género, lejos de tratarse un problema anecdótico, afecta al 28,7 % de las mujeres en España y se calcula que, en todo el planeta, casi una de cada tres han sido vÃctimas de algún tipo de violencia de género. Como consecuencia de este abuso, muchas mujeres sufren lesiones, traumas y, en muchos casos, incluso problemas de salud crónicos que van desde dolores de cabeza o problemas de insomnio a cuadros de ansiedad o depresión.
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